Álvaro Morales se reinventa: de galán de teleseries a maestro pizzero

El reconocido actor chileno deja la televisión para dedicarse por completo a su emprendimiento culinario “Pizza Rica Rica”, donde enseña el arte de la pizza al estilo napolitano.
Después de más de 30 años en la televisión chilena, Álvaro Morales, famoso por su participación en teleseries como “Los Pincheira” y “Eres mi tesoro”, ha decidido darle un giro radical a su carrera. Desde 2018, el actor optó por alejarse de los sets para incursionar en el mundo de la gastronomía, fundando junto a su socio y también actor, Ricardo Mateluna, el emprendimiento “Pizza Rica Rica”.
Una nueva pasión lejos de la televisión
En una entrevista con LUN, Morales confesó que está prácticamente retirado del mundo de las teleseries para dedicarse al 100% a la elaboración de pizzas y la enseñanza de esta técnica en eventos corporativos. “Esto es 24/7 para mí”, explicó el actor, enfatizando que su nuevo camino va más allá de un negocio, convirtiéndose en una forma de disfrutar y conectar con el público de una manera distinta.
“En realidad, es un divertimento. Todo tiene que ver con el goce”, comentó Morales, destacando que lo que más disfruta es romper la barrera entre él y las personas que lo vieron por años en la televisión, generando una experiencia más cercana a través de la cocina.
Talleres con un toque italiano
Los talleres de “Pizza Rica Rica” no se limitan solo a la preparación de pizzas. Morales y Mateluna han creado una experiencia completa, donde los participantes son recibidos con vino o espumante italiano y una degustación de charcutería. Luego, los asistentes aprenden paso a paso la elaboración de pizzas al estilo napolitano.
“Es una actividad perfecta para empresas y eventos, porque además de aprender, la gente se divierte”, explicó Morales. La experiencia de estos talleres refleja el deseo del actor de ofrecer algo más que un simple curso de cocina, buscando generar momentos memorables para los participantes.
Desafíos de emprender en un rubro distinto
Morales también compartió las dificultades de entrar al mundo del emprendimiento sin una formación empresarial. “No soy ingeniero comercial, pero en charlas con grandes empresarios he aprendido que la única experiencia válida es el error. Y que el éxito depende de si te rindes o no”, reflexionó.
Pese a las complejidades, el actor está convencido de que este es el camino que desea seguir: “Por ahora, quiero dedicarme por completo a esto. La televisión quedó atrás, al menos por un buen tiempo”.
Con esta nueva etapa, Álvaro Morales demuestra que la reinvención es posible en cualquier momento de la vida. Su experiencia, más allá del arte dramático, refleja la pasión por conectar con las personas desde un espacio diferente, esta vez a través de la comida y la enseñanza.
