Alcantarillado Pampa Redonda: La lucha por un derecho básico

Los vecinos de Pampa Redonda Alto continúan manifestándose ante la falta de soluciones concretas al problema del alcantarillado en su sector. La reciente protesta, realizada el lunes, estuvo marcada por consignas contundentes que denunciaban la desigualdad en las priorizaciones de inversión pública. Pancartas que exigían claridad en el uso de los fondos, como el cuestionamiento al uso de $5 mil millones para un aeropuerto mientras las comunidades cercanas sufren por la falta de saneamiento, fueron protagonistas en la movilización. La dirigenta Hilda Miranda fue la portavoz del descontento ciudadano, reclamando a las autoridades que escuchen las necesidades urgentes de la población.

Año tras año, la situación en Pampa Redonda Alto no ha cambiado, y esta realidad ha sido un constante motivo de inquietud entre los habitantes de la zona. Miranda recordó que el año pasado, los vecinos interrumpieron una sesión del Consejo Regional solicitando atención a este problema sanitario que afecta su calidad de vida. La denuncia sobre el estado de las fosas sépticas y la falta de limpieza se mantiene vigente, y los residentes se sienten frustrados ante la falta de respuestas y soluciones efectivas. “Nosotros no queremos vivir en la mierda”, exclamó Miranda, enfatizando la urgencia de una intervención adecuada.

En un contexto donde se asignan grandes sumas de dinero a proyectos que generan dudas en la comunidad, la dirigenta criticó abiertamente la aprobación de $20 mil millones para el proyecto ‘Central Park’, afirmando que esos recursos debieron destinarse a resolver la crisis de alcantarillado que sufren desde hace más de una década. Asimismo, cuestionó el uso de fondos para infraestructuras que, desde su perspectiva, son innecesarias y mal planificadas, como la instalación de un sistema de control biométrico y paraderos que no atienden las necesidades básicas de la comunidad.

La situación sanitaria en Pampa Redonda Alto es alarmante, con consecuencias directas en la salud y bienestar de los niños del sector. Miranda reveló que, a menudo, los pequeños deben llevar un par de zapatos adicionales al colegio, ya que su camino está lleno de residuos y desechos. Este ciclo vicioso de insalubridad pone en evidencia la falta de acción por parte del gobierno regional, que, según la dirigenta, no ha realizado un esfuerzo significativo para cambiar esta realidad. Miranda también critica la falta de visitas del gobernador Jorge Flies al sector, lo que refleja una desconexión entre las autoridades y la comunidad afectada.

De cara al futuro, la preocupación de los vecinos sobre la continuidad de las movilizaciones es evidente. La posibilidad de retomar protestas y cortes de caminos se convierte en una opción real si el gobierno regional no comienza a tomar acciones concretas y efectivas. La reciente aprobación de $7 mil millones para el nuevo colector de aguas servidas en Avenida Frei ofrece una leve esperanza, aunque muchos ven este avance como insuficiente sin un compromiso más fuerte para extender el alcantarillado a las áreas más desprotegidas. “Todo lo que hemos logrado ha sido a base de lucha y resistencia”, concluyó Miranda, remarcando la determinación del colectivo por mejorar sus condiciones de vida.

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