Viviendas Sin Deuda: El Futuro del Proyecto El Trébol 51-E

Katerinne Jiménez Asencio cuenta los días con ansias a medida que se aproxima la entrega de su vivienda en el proyecto habitacional “El Trébol 51-E”, ubicado en la prolongación de la calle Manuel Aguilar. Este esperado proyecto, que consta de 166 viviendas sin deuda, ha sido desarrollado con un presupuesto significativo de aproximadamente 16.846 millones de pesos. Un 69,42% de esta suma proviene de subsidios del Programa Fondo Solidario de Elección de Vivienda (D.S. N°49), mientras que el Gobierno Regional ha complementado con un 29,13% y el restante 1,45% corresponde al ahorro inicial de las familias beneficiarias. La construcción, que comenzó en enero de 2025, está programada para finalizar el 28 de enero de 2027.
Recientemente, el seremi de Vivienda, Rodolfo Guajardo Barría, junto al director (s) del Serviu, Homero Villegas Núñez, realizaron una visita a las obras, donde tuvieron la oportunidad de interactuar con Katerinne y otros futuros beneficiarios. “Feliz, esperando años por tener mi casita y pensar que ya falta tan poquito. Estoy muy agradecida y la construcción está muy linda”, manifestó Jiménez, reflejando la emoción de cientos de familias que esperan por sus nuevos hogares. La empresa Ebco S.A. está encargada de la obra, con Paz Soledad Oyarzún Muñoz actuando como entidad patrocinante.
El avance del proyecto se ha caracterizado por su notable progreso, con la primera etapa alcanzando un 78% y un 67% en la segunda. La primera fase contempla 96 viviendas, mientras que la segunda incluye 70 casas. “Hoy estamos con la dirigente de este conjunto habitacional que esperamos entregar a fines de enero. Estoy muy satisfecho con la calidad del trabajo; nos quedan unas obras puntuales que la empresa ejecutará en el tiempo que resta del contrato”, comentó el seremi Guajardo, enfatizando la buena gestión y supervisión del proyecto.
Una de las características innovadoras del proyecto es la incorporación de un muro divisorio diseñado para ser resistente al fuego. “El muro divisorio está diseñado con un R60. Eso significa que tiene una resistencia al fuego de 60 minutos. Esto se realiza con paneles y planchas de volcanita de 18 milímetros, con dos por cada lado de la casa. Eso le otorga una resistencia que, para los efectos de cálculo al fuego, funciona bastante bien”, explicó el titular de Vivienda. Este enfoque no solo asegura la seguridad de los residentes, sino que también establece un nuevo estándar en la construcción de viviendas.
Además de la resistencia al fuego, las casas del proyecto incluyen cocinas y baños terminados, accesos vehiculares pavimentados, y cierres de reja y pandereta. Estas características aseguran un entorno habitacional cómodo y seguro para las familias que llevaban tiempo esperando una solución definitiva a sus necesidades habitacionales. Con la finalización de este proyecto a la vista, se espera que la esperanza de Katerinne Jiménez y muchas otras familias se convierta en una realidad tangible en los próximos meses.
