Traslado de recluso: el caso de Sebastián Fernández en Puerto Montt

El pasado 15 de enero, el conflictivo recluso Sebastián Fernández Chaval fue trasladado al complejo penitenciario Alto Bonito en Puerto Montt. Este interno, que cumple condenas por diferentes delitos cometidos en Punta Arenas, tiene una fecha de término de su condena fijada para febrero de 2029. La decisión de moverlo a otro establecimiento fue tomada por la dirección regional de Gendarmería de Magallanes, en respuesta a un preocupante historial de mala conducta que ha incluido múltiples faltas graves y un comportamiento considerado como “liderazgo negativo encubierto” dentro de la población penal.

Según la explicación del jefe de la Oficina de Seguridad Interna del penal de Punta Arenas, el traslado se justificó por el impacto que su presencia tenía en el establecimiento, así como por el riesgo que representaba para la seguridad tanto de otros internos como del personal. Fernández Chaval registra catorce faltas graves al régimen interno y ha sido objeto de varios cambios de dependencia, lo que refleja un estado crítico en cuanto a la gestión de su comportamiento agresivo. Las autoridades decisorias consideran que las opciones de manejo interno han sido completamente agotadas, haciendo necesario un cambio a un penal con mejores recursos para tratar a internos con perfil delictual elevado.

La abogada penitenciaria Priscilla Vásquez interpuso un recurso de amparo en contra de Gendarmería de Chile, buscando evitar el traslado de Fernández a un penal en la zona sur. Argumentó que la solución no debería ser un traslado interregional, planteando la necesidad de una gestión más eficiente y equitativa dentro del penal de Punta Arenas. Según la abogada, la decisión de moverlo podría vulnerar sus derechos, incluido su arraigo y la posibilidad de ser apartado de la prisión por razones de seguridad personales más que por su comportamiento.

Cabe recordar que Fernández Chaval ha sido víctima de violencia dentro del penal; el 20 de noviembre de 2025, fue agredido con un arma blanca, lo que generó un ambiente de tensión y conflicto en su módulo de origen. Otros internos pidieron su reubicación, evidenciando además de una historia de enfrentamientos, una clara preocupación por su integridad física y la seguridad general de la población carcelaria.

El 21 de enero, la Corte de Apelaciones, conformada por los ministros Juan Villa, Berta Salgado y el fiscal judicial Pablo Miño, desestimó el recurso de amparo, reconociendo que la decisión de trasladar a Fernández a Puerto Montt estaba dentro de las atribuciones de la autoridad penitenciaria. Se concluyó que el traslado era una medida proporcional, centrada en salvaguardar la integridad del interno, la seguridad del establecimiento y el buen funcionamiento del régimen interno. Así, se reafirma el compromiso de Gendarmería con la gestión del orden y disciplina en los recintos penitenciarios del país.

Compartir: