Saxitoxina: La peligrosa toxina marina que podría afectar tu salud

Vanessa Monge, bióloga especialista en bioprocesos y estudiante de magíster en la Universidad de Magallanes, ha sido seleccionada para participar en un prestigioso curso de química analítica organizado por la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ) en los Países Bajos. Esta oportunidad no solo resalta su talento y dedicación en el campo científico, sino que también la posiciona a nivel nacional e internacional como una referente en el estudio de toxinas marinas. Durante el curso, Monge se capacitó específicamente en el análisis de la saxitoxina, una poderosa toxina que es considerada un arma química debido a sus efectos paralizantes sobre los moluscos y su potencial letal para los seres humanos.
En su papel como responsable del Laboratorio de Marea Roja del Centro Internacional Cabo de Hornos (Chic) en Puerto Williams, Monge colabora estrechamente con el doctor Máximo Frangopulos en la detección de toxinas marinas y floraciones algales nocivas. Con su formación en química analítica, Monge afirma que “la marea roja”, un fenómeno comúnmente conocido, en realidad se refiere a las floraciones algales nocivas que pueden ser de diferentes colores y no constituyen un tipo de marea. Aclaró que estas proliferaciones son causadas por microalgas que, en algunos casos, pueden sintetizar toxinas peligrosas, lo que plantea un riesgo significativo para la salud pública.
La saxitoxina, según explica Monge, afecta gravemente el sistema nervioso. “La toxina bloquea los canales de sodio, provocando síntomas tales como parálisis facial y hormigueo. En concentraciones elevadas, puede ser mortal al ocasionar un paro cardíaco”, detalló. Este conocimiento es crucial para su labor diaria en el laboratorio, donde evalúan el impacto de la contaminación por toxinas en los moluscos, que se alimentan de fitoplancton y pueden acumular estas sustancias tóxicas, amenazando así la salud de quienes consumen productos del mar contaminados.
Durante su capacitación en el curso “Basic Analytical Chemistry Course for Women Chemists”, Monge interactuó con colegas de varios países, como Brasil, Argentina, Zimbabue, y otros, compartiendo conocimientos sobre técnicas avanzadas en cromatografía y espectrometría. “Nos enseñaron cómo preparar muestras, operar el equipo y analizar datos”, indicó Monge, quien también destacó la misión de la OPAQ de mitigar el uso de armas químicas a nivel mundial. Este tipo de formación es fundamental para fortalecer las capacidades científicas en la región y posicionar a Chile en la vanguardia de la investigación en química analítica.
Recientemente, se inauguró el nuevo equipamiento del Laboratorio de Marea Roja, sumando esfuerzos para obtener acreditación como laboratorio de referencia en salud pública, un hecho notable, considerando que actualmente no existe un laboratorio de la seremi de Salud en la región. Monge enfatizó que su laboratorio no utilizará el bioensayo de ratón, la técnica tradicional más usada, optando en su lugar por métodos de química analítica más sofisticados. Además, subrayó la importancia de la cooperación y los programas de capacitación de OPAQ, que brindan importantes oportunidades para avanzar en la investigación sobre toxinas marinas y mejorar la salud pública en la región.
