Residuos de construcción Magallanes: Un cambio hacia la sostenibilidad

En 2022, un diagnóstico de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) Magallanes reveló la alarmante presencia de más de 50 vertederos clandestinos en la región, lo que evidenció la urgencia de abordar la gestión de residuos en el sector. Este problema motivó a las organizaciones locales a implementar el Acuerdo de Producción Limpia (APL), una iniciativa cuyo objetivo central era cambiar esa realidad insostenible. A tres años de su adopción, la CChC Magallanes ha logrado avances significativos, certificando a 11 empresas y 17 instalaciones, principalmente en Punta Arenas, lo que ha marcado un punto de inflexión en la forma en que se manejan los residuos de construcción y demolición (RCD).
Según el balance oficial presentado tras 24 meses de implementación, el Acuerdo ha permitido evitar que 141.124 toneladas de RCD mezclados se destinaran a la disposición final, además de evitar la emisión de 49.369 toneladas de CO2 equivalente. Este progreso no solo demuestra un compromiso ambiental, sino que también ha conducido a una reducción del 22,19% en los costos de gestión de residuos y a un impresionante disminución en el consumo de agua, llegando a un 69,59% en instalaciones permanentes y 59,52% en faenas temporales. El presidente de la CChC Magallanes, Cristóbal Bascuñán, enfatizó el valor de esta colaboración, resaltando que los acuerdos permiten que empresas, sector público y academia trabajen unidos hacia un objetivo común.
Uno de los aspectos críticos que mencionó Carlos Brown, vicepresidente de la CChC Magallanes y encargado del acuerdo, es que antes de la implementación del APL, era incierto cuántos residuos generaba la construcción regional, ya que se usaban estadísticas internacionales. Sin embargo, mediante un análisis más certero, se calculó que las empresas generaron alrededor de 455 mil toneladas de residuos en el periodo evaluado. Brown advirtió que el actual relleno sanitario enfrenta una saturación, y la falta de un sitio de disposición final que permita separar y valorar los escombros es una preocupación creciente. El acuerdo ha dejado planteada la necesidad de implementar una planta de gestión de RCD en la región para abordar esta situación.
El compromiso de las empresas participantes ha trascendido lo esperado. Un total de 56 personas se capacitaron en economía circular y en el uso eficiente del agua, mientras que otras 939 recibieron inducción sobre prácticas sostenibles. Entre las empresas certificadas se encuentran Desarrollos Constructivos Axis, Nexxo, Senercom, Ebco, Ingelev, Ingeniería y Construcciones Cárdenas, entre otras. Como resultado, estas compañías han establecido un estándar de referencia en sostenibilidad en el sector, siendo reconocidas por su involucramiento en un modelo más responsable y respetuoso con el medio ambiente.
Los resultados han sido calificados como “impresionantes” por el gobernador regional Jorge Flies, quien destacó que reflejan “una responsabilidad que va más allá de nuestra generación”. Este trabajo en conjunto ha podido llevarse a cabo gracias al apoyo del Ministerio del Medio Ambiente, el Gobierno Regional, la Dirección General de Obras Públicas, el Instituto de la Construcción, Construye 2025 de Corfo, y la Asociación Nacional de la Industria del Reciclaje (ANIR). De este modo, el APL no solo marca un hito en la gestión de residuos en Magallanes, sino que se presenta como un modelo a seguir para otras regiones del país.
