Relleno Sanitario: ¿Cómo Impactará al Vertedero de Leñadura en 2030?

El futuro del proyecto de relleno sanitario que reemplazará al actual vertedero de Leñadura se ha visto retrasado, con una fecha de operación parcial ahora proyectada para 2030, cuatro años más tarde de lo prometido inicialmente. Esta información fue compartida por la Secretaría Comunal de Planificación (Secplan) en una presentación reciente ante el Concejo Municipal. El director de Secplan, Nicolás Pérez-Montt, anunció que se debe completar el traspaso de la titularidad del proyecto, ya realizado ante el Servicio de Evaluación Ambiental, pero pendiente ante el Ministerio de Desarrollo Social. A partir de enero de 2024, el proyecto debe ser reevaluado, ya que la consultoría del Gobierno Regional terminó anticipadamente, lo que podría complicar aún más los plazos establecidos.

La situación del vertedero actual es crítica, ya que recibe diariamente alrededor de 515 metros cúbicos de residuos, equivalente a aproximadamente 322 toneladas. Con una capacidad remanente de 426.945 metros cúbicos, se estima que el vertedero se colapsará en aproximadamente 30 meses, hacia finales de 2029. La municipalidad ha manifestado su intención de extender la vida útil del vertedero mediante la reapertura y el levantamiento de celdas, así como la implementación de nuevas tecnologías y un aumento en el reciclaje, en un esfuerzo por mitigar el impacto ambiental y prolongar su operación hasta que el nuevo relleno esté disponible.

El concejal Jorge Risco planteó inquietudes sobre el futuro del contrato de licitación previsto para enero de 2027, en caso de que una nueva licitación no tenga éxito. El director de la Dirección de Medio Ambiente, Aseo y Ornato (Dimao), Christian Muñoz, explicó que existe la posibilidad de prorrogar el contrato transitorio si no se presentan oferentes, y se está considerando que el propio municipio asuma la operación del vertedero. Esta situación ha llevado a varios concejales, incluidos José Becerra y Alicia Stipicic, a solicitar un plan B y una supervisión más estricta de los procesos, exigiendo transparencia en el manejo de los documentos relacionados con el traspaso.

La gestión de lixiviados y emisiones de gases en el vertedero sigue siendo una preocupación. Muñoz indicó que, dado que el vertedero no cuenta con impermeabilización, los lixiviados se recirculan dentro del recinto, y el manejo de estos problemas ambientales será parte del nuevo proyecto de relleno. Los concejales también manifestaron la necesidad de asegurar que cualquier promesa o compromiso adquirido por el Gobierno Regional esté debidamente firmado y respaldado. La sesión concluyó con el alcalde Claudio Radonich anunciando la formación de una comisión para revisar planes alternativos mientras se continúa con el proceso de traspaso.

En términos de financiamiento, el plan de cierre del vertedero contempla una inversión aproximada de 2.800 millones de pesos del Plan de Zonas Extremas, con un diseño proyectado entre 2032 y 2033 y ejecución entre 2034 y 2035, según las conversaciones sostenidas con el Gobierno Regional. Sin embargo, el proceso sigue siendo incierto debido a la falta de un acuerdo final sobre el traspaso de terrenos y sobre cómo se gestionará el tiempo de vida útil del vertedero actual antes de la apertura del nuevo relleno. Todo esto ocurre en un contexto de creciente preocupación por la gestión de residuos en la región y la necesidad urgente de soluciones más sostenibles y efectivas.

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