Querella criminal Universidad de Magallanes: Detalles Claves

Este martes 9 de diciembre, tras la presión ejercida por la Federación de Estudiantes, la Universidad de Magallanes presentó una querella criminal ante el Juzgado de Garantía de Punta Arenas. La acción judicial, que involucra acusaciones por delitos de daños calificados y allanamiento de morada, fue declarada admisible en un tiempo récord de dos días y ahora se remitirá al Ministerio Público para iniciar la investigación correspondiente. Esta querella está dirigida a “todos aquellos que resulten responsables”, abarcando tanto a los autores materiales como a cómplices y encubridores del delito.
La decisión de la universidad de proceder con la acción legal se produjo luego de una semana de tensiones, marcada por la protesta estudiantil que culminó con la toma del campus. Esta movilización se desató tras un acto de vandalismo que afectó el mural del conocido artista Silvio Francisco Bettancourt. A través de esta acción, la directiva universitaria accedió a una de las principales demandas de los estudiantes, quienes exigían que se tomaran medidas concretas en respuesta a los hechos de violencia.
En el documento de la querella, se revelan informaciones detalladas sobre la cronología de los eventos, incluyendo los nombres de los involucrados y los funcionarios que recopilaron la evidencia. Se describe la secuencia de patrullajes, cambios de turnos y las primeras llamadas a Carabineros, todo lo cual sienta las bases para una investigación más exhaustiva. Uno de los hallazgos más significativos fue un celular que sonó repetidamente; al responder, la madre de una de las jóvenes involucradas expresó su preocupación, lo que añade un contexto personal a la situación.
Los testimonios recabados presentan contradicciones con las declaraciones iniciales de la directiva de la universidad. Una auxiliar de aseo fue quien encontró a las tres personas, dos mujeres y un hombre, escondidas en una sala vinculada a la Federación de Estudiantes de Humanidades, poniendo en entredicho las versiones anteriores ofrecidas por la vicerrectora Académica y el vicerrector de Finanzas. A pesar de que el rector y su equipo negaron en un punto de prensa un componente ideológico en el acto de vandalismo, los implicados afirmaron que su accionar tenía una clara motivación política, lo cual añade una nueva dimensión al caso.
Además, se han solicitado diversas diligencias al Ministerio Público, que incluyen tomar declaraciones a las víctimas, testigos y funcionarios de Carabineros, así como contactar a la madre de la joven que se comunicó con la Universidad. Esta acción busca esclarecer los hechos y proporcionar una respuesta adecuada a la comunidad universitaria, mientras se espera que el proceso judicial arroje luz sobre las motivaciones y las circunstancias exactas que llevaron al vandalismo en el campus.
