Provincia Antártica: El Llamado del Alcalde a Reconocer su Insularidad

El alcalde de Cabo de Hornos, Jaime Patricio Fernández Alarcón, realizó el pasado lunes una solicitud formal al Congreso para que reconozca legalmente a la provincia Antártica como territorio insular austral. En una intervención ante la Comisión de Zonas Extremas y Antártica Chilena de la Cámara de Diputadas y Diputados, Fernández enfatizó que la comuna habitada más austral del mundo enfrenta retos singulares que deben ser atendidos con políticas específicas. La solicitud, respaldada por el diputado Carlos Bianchi, pone de relieve la necesidad de un reconocimiento que responda a la realidad de una población de cerca de 3.000 habitantes, concentrados en zonas como Puerto Williams y Puerto Toro, que actualmente son administrados con herramientas diseñadas para territorios continentales, obviando su naturaleza insular singular.
Durante su exposición, el alcalde Fernández recordó que la Constitución chilena ya contempla la figura de territorios especiales por aislamiento geográfico y su importancia estratégica, como es el caso de Isla de Pascua y Juan Fernández. A su juicio, la provincia Antártica cumple con los mismos requisitos, pero hasta ahora no ha recibido un reconocimiento similar. Fernández argumentó que declarar la insularidad de la provincia no debe ser visto como un favor administrativo, sino como una necesidad de seguridad nacional. La insularidad, según el alcalde, es tanto una condición constitutiva del territorio como su principal activo estratégico, dado que cada familia que reside en la isla es un acto de soberanía efectiva.
El aislamiento de la provincia se ve reflejado en las alarmantes cifras de conectividad: más de 30 horas de navegación en transbordador desde Punta Arenas, con una frecuencia semanal y sin una embarcación de respaldo en caso de contingencias. Asimismo, los vuelos disponibles tienen una capacidad reducida, lo que genera competencia entre pacientes, estudiantes y carga. El alcalde destacó que todo el abastecimiento llega por vía marítima, lo que pone en riesgo la gestión de salud, dado que el hospital local opera con recursos mínimos, y que las emergencias complejas requieren evacuaciones a Punta Arenas, sujetas a condiciones climáticas, lo que puede poner en peligro la vida de pacientes.
Uno de los temas que Fernández abordó con gran preocupación fue la salud mental de los habitantes, a la que describió como un factor de riesgo en la provincia que no ha sido adecuadamente incorporado en las políticas nacionales. El aislamiento extremo, el desarraigo de familias y los largos inviernos con escasa luz solar generan un escenario difícil para la población, que carece de atención psiquiátrica permanente. Fernández propuso la implementación de un plan de salud mental que no dependa de la lógica de proyectos anuales, sino que sea un trabajo sostenido y sistemático.
En cuanto a los sobrecostos de vida, el alcalde Fernández subrayó que el flete marítimo encarece los productos básicos y que la calefacción, crucial en la región, opera durante casi todo el año. Construir una vivienda social en Puerto Williams puede costar hasta 190 millones de pesos, un monto muy superior al promedio en el resto del país. Ante esta situación, el alcalde instó a considerar la poblar la isla como una prioridad del Estado. Además, hizo hincapié en la necesidad de un estudio de factibilidad para un gasoducto hacia la isla Navarino y la necesidad de mejorar los estándares de conectividad, tanto aérea como digital, para asegurar una vida digna a sus habitantes.
