Programa Etape: Transformando la Matrícula en Pedagogía en Magallanes

La decana Marlene Alvarado Arteaga ha puesto de relieve el impacto significativo del programa Etape en la atracción y retención de estudiantes en la Universidad de Magallanes, en un momento donde los requisitos de ingreso han estado sujetos a cambios. Este año, la universidad registró una matrícula de 149 estudiantes en sus carreras de Pedagogía, una cifra que refleja una reducción del 17% debido al aumento del puntaje mínimo para el ingreso, que se fijó en 543 puntos tras un período de incertidumbre que afectó el proceso de admisión. A pesar de estos desafíos, se logró estabilizar la matrícula total al considerar ingresos especiales, transferencias y cambios de carrera, acercándose a los 170 estudiantes, lo que evidencia un esfuerzo por mantener cifras similares a las del año anterior.

La decana Alvarado Arteaga comentó que el proceso de admisión estuvo marcado por tensiones, señalando que el incremento en los requisitos iniciales de puntaje había generado preocupación en el sistema educativo. “Tuvimos dificultades con el aumento de los requisitos de ingreso a las carreras de Pedagogía. El alza de puntaje iba de 502 a 624 inicialmente, aunque luego se fijó en 543, resultando bastante accesible”, subrayó. Este ajuste en el puntaje, aunque consideró mayor inicialmente, se tradujo en una oportunidad para que más estudiantes pudieran acceder a las carreras de educación, en un contexto donde las predicciones sobre la matrícula eran más pesimistas.

Un análisis de la distribución de matrícula en las diferentes especialidades revela que los programas de Educación Parvularia, Educación Física y Pedagogía en Música son los más demandados, mientras que Lenguaje y Comunicación y Matemáticas presentan cifras alarmantemente bajas, con solo 8 y 5 estudiantes respectivamente. Esta disparidad no solo pone de manifiesto las preferencias de los estudiantes, sino también las tensiones estructurales del sistema educativo, que enfrenta un historial de déficit de profesores en áreas críticas como Matemáticas. Esto plantea un desafío para la cobertura educativa y la sostenibilidad del sistema escolar en la región.

El programa Etape, la Escuela de Talento Pedagógico, se ha consolidado como una herramienta esencial desde su implementación en 2017, contribuyendo significativamente a la matrícula con casi el 50% de los nuevos ingresos. Este programa está orientado a estudiantes de cuarto medio e incluye un proceso formativo a lo largo del año académico, abarcando tres líneas clave: vocación pedagógica, pensamiento lógico y expresión oral y escrita. Este enfoque no solo se centra en la preparación académica, sino que también busca integrarlos a la práctica docente, apoyando una decisión vocacional que esté informada y comprometida.

La decana Alvarado también enfatizó la importancia de la flexibilidad en la elección de carrera en el marco del programa Etape, destacando que uno de sus principales logros es la alta tasa de permanencia de los estudiantes que ingresan a través de esta vía. “La gran mayoría que ingresan bajo esa modalidad son estudiantes que no desertan y que, además, permanecen más tiempo en el sistema educativo”, puntualizó. Este enfoque busca formar docentes capaces de afrontar las complejidades del sistema educativo, desde contextos urbanos hasta realidades rurales y aisladas, donde el rol del profesor es esencial en la comunidad.

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