Producción ovina en Tierra del Fuego: Innovación y Resultados Sorprendentes

El pasado fin de semana, bajo un cielo despejado y con una suave brisa inusual para la región, la Estancia San Isidro en Tierra del Fuego fue sede de un encuentro significativo para el agro local. El Magallanes se unió a un ‘día de campo’ que no solo ofreció un espacio de esparcimiento, sino que también se convirtió en una plataforma de reflexión sobre un innovador sistema de producción ovina. Este sistema, denominado “tres pariciones cada dos años”, ha estado en marcha durante dos años y ha cosechado elogios por su efectividad en la cría de ovinos de pelo, destinados a mejorar la producción de carne en la región. La jornada fue inaugurada en uno de los galpones de la estancia, donde los asistentes pudieron escuchar e intercambiar ideas acerca de esta propuesta innovadora.

Jorge Cánepa, agrónomo y propietario del Plantel San Isidro, destacó los logros del sistema, indicando que podría ser adoptado de forma permanente tras realizar ciertos ajustes. Durante su intervención, señaló que las condiciones de parición en galpón han permitido un distanciamiento de los efectos climáticos adversos y una mejora significativa en los índices de destete. La práctica ha logrado un 160% de pariciones, lo que contrasta notablemente con la tasa promedio de 80% en la región. Esto pone de manifiesto la efectividad del programa y las expectativas que han generado entre los ganaderos locales.

La presentación del sistema estuvo a cargo de Raúl Lira, investigador de Inia Kampenaike, quien explicó cómo este proyecto recibió financiamiento de Corfo y colaboración con el Instituto de Investigaciones Agropecuarias. Lira destacó que la iniciativa busca realizar tres pariciones en un periodo de dos años utilizando la raza de ovino Katahdin, que no requiere esquila, lo cual ha optimizado significativamente la producción de carne. Tras la charla, los asistentes participaron de un espacio de preguntas y respuestas, donde tanto Lira como Rafaella Cánepa, responsable de la ejecución del proyecto, ofrecieron soluciones y clarificaciones sobre el sistema.

Sin embargo, no todo ha sido un camino sencillo. Tanto Cánepa como Lira reconocieron que existen áreas de mejora en el manejo del sistema. Uno de los desafíos fue trabajar con un grupo cerrado de 500 ovejas, lo que limitó la capacidad de respuesta y adaptación del proyecto. Hablaron de la importancia de diversificar los grupos de animales y ajustar la alimentación para maximizar el éxito en futuras pariciones. A pesar de estos obstáculos, el compromiso con el proyecto se mantiene fuerte, con una extensión del mismo obtenida por dos años más.

Oscar Strauch, subdirector de Corfo Magallanes, subrayó la relevancia de este tipo de iniciativas en el contexto regional, donde la producción de carne ovina representa un eje estratégico. Destacó que estos proyectos no solo buscan aumentar la productividad, sino que también generan conocimientos transferibles a otros ganaderos, contribuyendo así al desarrollo del sector. Con miras hacia el futuro, se busca no solo aumentar la producción, sino hacerlo de manera sustentable, impulsando un modelo de ganadería más competitivo y consciente del bienestar animal.

Compartir: