Paula Bravo Sepúlveda: Primer Chilena en Cruzar el Lago Achensee

Paula Bravo Sepúlveda, una destacada médica y nadadora de Magallanes, ha hecho historia al convertirse en la primera chilena en completar el desafío de cruzar una milla en el lago Achensee, Austria, bajo condiciones climáticas extremas. La prueba, que se llevó a cabo en temperaturas promediadas de 3,6 grados Celsius, congregó a solo cinco nadadores internacionales dispuestos a enfrentar este reto en el conocido lago alpino. La nadadora finalizó su recorrido en un tiempo de 31 minutos y 37 segundos, una hazaña que describe como ‘muy bonita’ y ‘genial’, reflejando su capacidad de resistencia física y adaptación mental ante las adversidades de la prueba.

Este cruce en el lago Achensee no solo fue una meta puntual, sino que significó la culminación de un proceso deportivo riguroso. Paula Bravo logró completar la denominada triple corona de hielo, un prestigioso reconocimiento en la natación de aguas gélidas, regulado por la International Ice Swimming Association (IISA). Este logro requiere nadar una milla en el hemisferio norte y en el hemisferio sur, así como un kilómetro en un campeonato oficial, todas en aguas que no superen los 5 grados Celsius. Con la prueba en Austria, se consagró como la mujer número 15 en el mundo en lograr esta hazaña y la primera chilena en alcanzarlo.

La preparación de Paula Bravo fue meticulosa, enfocándose no solo en el aspecto físico, sino especialmente en el entrenamiento mental necesario para nadar en estas gélidas condiciones. A lo largo de su preparación, realizó diversas sesiones en piscina y fortalecimiento en gimnasio, así como prácticas en el Estrecho de Magallanes, un lugar significativo para su adaptación a las bajas temperaturas. Además, contó con el apoyo de su preparador físico y un nutricionista, quienes jugaron un papel crucial en la gestión de su carga de trabajo y recuperación, elementos esenciales para un desempeño exitoso.

La logística del evento en Austria también fue un componente vital para garantizar la seguridad de Paula durante el nado. Contó con un equipo de apoyo que incluía un médico, un evaluador de la prueba y un entrenador, todos debidamente preparados para actuar ante cualquier eventualidad del entorno extremo. Tras completar la milla, Paula Bravo participó en un proceso de recuperación controlada, utilizando sauna y otros métodos establecidos por la organización para asegurar que su temperatura corporal se restableciera de manera segura, lo cual es crucial tras una exposición prolongada al frío.

Ahora, tras haber concretado este notable hito internacional, Paula se encuentra en una etapa de reflexión y planificación de futuros desafíos en el ámbito de la natación en aguas gélidas. Entre sus próximas metas se encuentra la participación en una copa que se celebrará en el glaciar Perito Moreno, en El Calafate, mientras considera más objetivos dentro de un circuito que continúa expandiéndose a nivel global. Este campo exige no solo una preparación técnica meticulosa, sino también una gran fortaleza mental y la capacidad de adaptarse a condiciones extremas, cualidades que Paula ha demostrado poseer a lo largo de su carrera.

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