Los 3 pilares para la descarbonización de la matriz energética en Chile

Según Paola Basaure, el desarrollo y lo que conlleva este proceso consta de diferentes aspectos que las empresas deben evaluar y considerar para continuar con el liderazgo del país en torno a las ERNC.
Recientemente, y en línea con lo que demanda el mundo actual y sus urgencias, el país se ha comprometido, como parte de la “Contribución Nacional al Acuerdo Climático de París de 2015”, a disminuir sus emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) en un 30% por unidad de Producto Interno Bruto (PIB) para el año 2030, tomando como referencia el nivel de 2007.
El sector Energía juega un papel clave en el logro de esta meta, ya que representa el 78% de las emisiones totales de GEI del país.
Aunque existen 1189 MW de plantas fuera de servicio y 2369 MW con fechas programadas para cerrar en 2025, aún quedan cerca de 2000 MW de capacidad termoeléctrica a carbón que no han definido un plazo concreto para cesar sus operaciones.
Según expertos, como Paola Basaure Barros, la descarbonización del sector energético es fundamental para cumplir este tipo de compromisos. Basaure Barros es vicepresidenta de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad en Transelec, la empresa de transmisión de energía más importante del país.
En su análisis, la ingeniera plantea que “para lograr estos objetivos, es imperativo el desarrollo de nuevos proyectos de transmisión que faciliten la incorporación de energías renovables como la solar y la eólica, que son abundantes en Chile”.
La necesidad e importancia de nuevos proyectos de transmisión en el contexto de la búsqueda de nuevas fuentes justamente, destaca Basaure, ayudará no sólo a disminuir las emisiones, sino que contribuirán directamente a mejorar la seguridad energética y a diversificar la matriz.
Descarbonización y la necesidad de más transmisión
Chile ha implementado una hoja de ruta que incluye la eliminación progresiva de las centrales a carbón, con la intención de cerrar todas las plantas que utilizan este combustible antes de 2030.
Además, se espera que, para ese año, al menos el 80% de la energía eléctrica provenga de fuentes renovables, como la solar y la eólica, lo que refuerza el liderazgo de Chile a nivel Latinoamericano en la transición hacia un futuro más limpio y sostenible.
Este proceso busca además promover una transición justa, asegurando que los impactos sociales y económicos sean minimizados a medida que el país abandona los combustibles fósiles.
En este sentido, la colaboración entre el Gobierno, el sector privado y otras partes interesadas será clave para alcanzar los objetivos planteados. Por ello, es fundamental contar con una infraestructura de transmisión eléctrica sólida y de alto rendimiento para que las energías limpias funcionen de manera eficiente.
Paola Basaure explica que, en mayor medida, “los proyectos de transmisión permiten llevar la energía desde los lugares donde se genera, que suelen estar en áreas alejadas, hasta los centros donde se consume. Sin una infraestructura de transmisión adecuada, la incorporación de energías renovables a gran escala no sería posible”, aclara.
Por eso las empresas deben alinearse con estándares y políticas sostenibles. “La sostenibilidad implica un compromiso con el uso responsable de los recursos naturales, no solo buscando reducir el impacto ambiental, sino también promoviendo la regeneración de nuestros ecosistemas, aportando valor y contribuyendo de manera global”, señala Basaure.
En Transelec, Paola Basaure y su equipo han fortalecido la estrategia de la empresa de acuerdo con las políticas nacionales y los tratados internacionales que ha firmado el país, estableciendo objetivos y prácticas estandarizadas para avanzar hacia una nueva visión energética.
Paola Basaure explica: 3 pilares para la descarbonización
Transelec es una empresa que en sus más de 80 años de historia ha trabajado en la construcción y operación de infraestructura de transmisión de energía eléctrica en el país.
La empresa hoy es un actor clave en diferentes proyectos de gran escala que impulsan la descarbonización de la matriz energética siguiendo los objetivos de la Ley Marco de Cambio Climático.
Para el proceso de descarbonización, la infraestructura requiere de una transmisión eficiente y moderna. En esa línea, Paola Basaure destaca que la transmisión de energía se ha posicionado actualmente como “la clave para la transición energética”.
Y es que, en este contexto, en 2021 Transelec conectó el triple de energías renovables al Sistema Eléctrico Nacional en comparación al 2020 y el año pasado conectó 267MW de nueva energía renovable al sistema.
¿Cómo seguir avanzando en un proceso responsable y eficiente? Basaure explica los tres pilares para la búsqueda de ese objetivo.
1. Generación de energías renovables
La generación, aunque no es parte de la línea de negocio de Transelec, es muy importante. El incremento en el uso de energías renovables es fundamental para alcanzar los objetivos de descarbonización.
Esto se refleja en el notable crecimiento de las fuentes fotovoltaica y eólica, que pasaron de representar un 0,5% a un 21,6% de la matriz de generación de energía en Chile entre 2011 y 2021.
No obstante, una parte de esa energía se pierde debido al vertimiento. En 2023, se vertieron 2.667 GWh, cantidad suficiente para abastecer a 952.000 hogares. Para Basaure, la importancia de una mejor eficiencia radica justamente en la consolidación de más proyectos de transmisión.
2. Expansión de la capacidad de transmisión
Con el crecimiento del país, también avanzan las tecnologías y la construcción de plantas de energías renovables.
Este desarrollo va de la mano con el aumento de la capacidad de transmisión necesaria para llevar esa energía, que generalmente se genera en las zonas más alejadas del territorio.
Basaure Barros añade que “una línea de transmisión se compone esencialmente de una serie de torres que sostienen los cables de alta tensión a lo largo de todo su recorrido”.
Sin una infraestructura de transmisión eficiente, no sería viable integrar energías renovables a gran escala. Con recursos abundantes como el sol, el viento y la energía geotérmica, Chile tiene un gran potencial para desarrollar energías limpias y proyectos de ERNC como parques solares y eólicos.
Estos proyectos deben ir acompañados de subestaciones y redes de transmisión que aseguren una inyección estable de energía al sistema. Paola Basaure destaca que “para implementar estos proyectos de transmisión, se evalúan y aplican técnicas de construcción innovadoras e instancias de diálogo y coordinación para una mejor integración con las localidades”.
Por ejemplo, la construcción de nuevas líneas de alta tensión facilita la conexión entre subestaciones, permitiendo transportar electricidad a lo largo de distancias que pueden oscilar entre los 10 y los 300 km.
3. Almacenamiento de energía
El uso de sistemas de almacenamiento permite conservar la energía para distribuirla en momentos diferentes a los de su generación, lo cual es clave para las energías renovables, ayudando a evitar el vertimiento de energía.
En 2023, Transelec participó en el proceso de licitación del Plan de Expansión presentado por la Comisión Nacional de Energía al Coordinador Eléctrico. Según Basaure Barros, “este plan incluía una propuesta de la empresa, denominada “Nuevo Sistema de Control de Flujo Mediante Almacenamiento Parinas-Seccionadora Lo Aguirre”.
El proyecto contempla la instalación de un sistema de control con almacenamiento de tipo BESS (Sistema de Almacenamiento de Energía con Baterías), diseñado para gestionar el flujo de potencia a través de las líneas de 500 kV que conectan las subestaciones Parinas y Seccionadora Lo Aguirre.
Para continuar avanzando hacia un nuevo paradigma energético, el país y la sociedad en su conjunto deben trabajar para fortalecer una visión de futuro que asegure un mejor desarrollo de infraestructura y educación en torno al desafío de la transición energética.
