Oncología en Magallanes: El futuro incierto tras la salida de la doctora San Martín

Frente a la inminente salida de la doctora Evelyn San Martín, especialista en oncología, la comunidad de la Región de Magallanes se encuentra en alerta ante la creciente presión asistencial en el área oncológica. El director del Hospital Clínico (HCM), Ricardo Contreras Faúndez, ha asegurado que la continuidad de los tratamientos estará garantizada gracias a un sistema de especialistas itinerantes que permitirá cubrir la voraz demanda regional, que asciende a casi el doble del promedio nacional. Sin embargo, este plan de contingencia se implementa en un contexto de fragilidad extrema, ya que actualmente solo hay una especialista que trabaja a tiempo parcial, lo que genera preocupaciones sobre la calidad y accesibilidad de la atención oncológica.
La partida de la doctora San Martín, programada para el 31 de marzo para radicarse en Santiago, deja un vacío significativo en un área crítica de salud. Ricardo Contreras ha confirmado que, para cubrir la vacante, se pondrá en marcha un calendario de rondas de médicos oncólogos externos desde abril. Estos profesionales han sido seleccionados y coordinados por la actual jefa de Radioterapia, la doctora Moyra Durán, quien asegura que las rondas serán regulares y programadas. Pese a las medidas implementadas, muchos ciudadanos se preguntan si esto será suficiente para mantener el estándar de atención, ante la ominosa realidad de los casos de cáncer en la región.
Pese al optimismo del director, la complejidad del recurso humano en el HCM es innegable. La llegada de un nuevo médico oncólogo en las próximas semanas, que aún no ha sido presentado, y el refuerzo de un internista son avances que provienen de una situación ya tensa. La doctora Edith Jofré, quien ha tenido que reducir su contrato a 22 horas semanales debido a problemas de salud vinculados al estrés laboral, ha advertido que la región necesita al menos cuatro oncólogos permanentes para llevar a cabo un trabajo seguro y eficiente. Con más de 800 casos nuevos de cáncer al año, la actual plantilla es insuficiente, ya que la carga equivale al trabajo que realizarían seis especialistas en otras zonas del país.
Ricardo Contreras ha destacado la dificultad de atraer y retener especialistas en regiones extremas, un desafío que no se puede resolver instantáneamente. Por ello, el hospital ha diseñado una estrategia a largo plazo para convertirse en un campo clínico formador en colaboración con la Universidad de Magallanes (Umag). Esta iniciativa tiene como objetivo establecer un programa de formación especializado en oncología y otras áreas críticas, lo que potencialmente podría asegurar el retorno de estos profesionales a la región. Los convenios necesarios con el Ministerio de Salud y la universidad están en las etapas finales de tramitación, lo que brinda una luz de esperanza a la comunidad.
Sin embargo, hasta que estos programas de formación sean efectivos, el Hospital Clínico de Magallanes seguirá dependiendo de la disposición de los especialistas de la zona central para atender una demanda oncológica que es cada vez más insostenible. La situación actual refleja no solo una crisis de recursos, sino también la necesidad urgente de un sistema de salud que pueda responder a las crecientes necesidades de la población, garantizando atención oportuna y de calidad para todos los pacientes oncológicos de la región.
