Natación en Aguas Gélidas: El Reto de Paula Bravo en Magallanes

La médica y deportista Paula Bravo Sepúlveda se encuentra en la antesala de uno de los mayores retos de su carrera: cruzar a nado el estrecho de Magallanes, específicamente la Primera Angostura, sin el uso de un traje de neopreno. Este ambicioso desafío, que ha sido planificado para hoy, podría extenderse más de una hora, dependiendo de las condiciones climáticas y la fuerza de la corriente. Paula, además, se prepara para participar en el mundial de aguas gélidas que se celebrará en marzo en Oulu, Finlandia. Este itinerario incluye también otros campeonatos en El Calafate y en el sudamericano de natación, demostrando su compromiso y pasión por este deporte extremo.

Su relación con el agua se forjó durante su etapa universitaria, puesto que Paula admite haber sido sedentaria en su infancia. La medicina y la natación se unieron en su vida cuando, durante sus estudios, aprovechó las clases gratuitas de natación en la Estación Mapocho junto a su hermana. Sin embargo, fue en 2021, al trabajar en Punta Arenas durante la pandemia, que descubrió su amor por la natación en aguas gélidas. En ese momento, se unió al Club de Aguas Abiertas Magallanes a través de Instagram, donde experimentó por primera vez la sensación de nadar sin neopreno, lo que transformó su forma de entrenar y enfrentar el agua fría.

La natación en aguas gélidas representa un reto único que Paula ha sabido afrontar con rigor y determinación. Entrenando tres veces a la semana en una piscina convencional, complementa su rutina con sesiones de gimnasio y, los domingos, se lanza al estrecho a nadar. La preparación mental es igualmente crucial: “Mentalizarse y enfocarse en la respiración son las claves para resistir el agua fría”, señala. Este enfoque le ha permitido superar las dificultades que conlleva nadar en temperaturas que no superan los 5 grados Celsius y que requieren de un alto nivel de adaptación.

La logística detrás del cruce del estrecho es igualmente compleja. Paula debe solicitar autorización a la Armada de Chile para llevar a cabo la travesía y es acompañada por un equipo médico, un buzo comercial y personal audiovisual. Tras cada sesión, tiene planeado un sauna de recuperación, asegurando su bienestar tras la exigente prueba. A pesar de que nunca ha nadado en un cruce completo del estrecho, esta travesía ha sido un objetivo que ha albergado desde que comenzó a nadar en la región, aspirando a convertirse en la segunda chilena en hacerlo sin traje de neopreno.

Los logros de Paula Bravo son notables, incluidos dos experiencias extremas en competiciones previas. Recuerda con orgullo haber nadado mil metros en el mundial de Italia el año pasado, con temperaturas del agua a un grado, y una desafiante milla helada en el estrecho de Magallanes. En esta última, el agua se encontraba a 4,6 grados Celsius y logró condiciones climáticas favorables. Actualmente, Paula se enfoca en completar la triple corona gélida, lo que implica nadar en competencias de diferentes hemisferios, fortaleciendo no solo su destreza física, sino también su conexión con un entorno natural que describe con profunda admiración. “Nadar en el Estrecho es una experiencia única, el silencio y la inmensidad son indescriptibles”, concluye.

Compartir: