Nacimiento de gemelos en el Hospital Marco Chamorro

Este lunes 21 de julio quedará grabado en la memoria de la familia Gómez Mancilla, no solo por la llegada de sus gemelos, Matías y Atenea, sino también por marcar un hito en la historia del Hospital Marco Chamorro de Porvenir. La expectante madre, Bianca, tuvo sus primeras contracciones muy temprano, a eso de las seis de la mañana, y en tiempo récord, logró llegar al hospital para dar a luz a sus hijos. Este evento se convierte en el primer nacimiento registrado en las nuevas instalaciones del hospital fueguino, lo que añade un sentido de alegría y trascendencia a la ocasión.
Bianca ha compartido su experiencia con La Prensa Austral, describiendo el momento del inicio del parto. “Sentí como que algo reventó y empezó a caer agua”, relata, reconociendo que, a pesar de la premura, su llegada al hospital fue bastante rápida. Tan solo dos horas después de ser admitida, dio a luz a Matías, su primer hijo, mediante un parto natural. Poco tiempo después, Atenea llegó al mundo a través de una cesárea. Sin embargo, la experiencia fue agridulce, pues Bianca no pudo ver a sus pequeños inmediatamente después de su nacimiento, dado que la sedación durante la cesárea la dejó dormida.
Los recién nacidos fueron rápidamente trasladados vía avioneta al Hospital Clínico de Magallanes, donde actualmente permanecen en la Unidad de Neonatología, bajo la supervisión de médicos especialistas. Aunque Bianca está a la espera de que le informen cuánto tiempo necesitarán sus hijos para estar en condiciones de regresar a Porvenir, ha sentido tranquilidad gracias a las palabras de los profesionales de la salud. “Los especialistas me han asegurado que están bien, lo que me ha permitido estar más tranquila durante este proceso”, comenta la madre.
En su encuentro con La Prensa Austral, Bianca expresa sus sentimientos sobre ser el primer nacimiento en el nuevo hospital y cómo ello la llenó de nervios. “Lo primero que sentí fue miedo, pues pensé que mis bebés iban a ser más chiquititos. A pesar de la angustia inicial, todo salió bien y fue gratificante saber que los médicos y matronas que conocía en el hospital estaban involucrados en el proceso. Esa familiaridad me brindó una sensación de comodidad”, explica.
Bianca y su pareja, quienes residen en Tierra del Fuego, ya se habían trasladado a Punta Arenas para realizar los controles prenatales. Trabajando en la pesca y la construcción, comparten un profundo deseo de regresar a casa con sus hijos una vez que los facultativos lo consideren adecuado. “Estamos esperando para que nos podamos ir todos para allá, a mi hogar en Porvenir”, concluye, con la esperanza de que pronto estará en casa, rodeada de su familia.
