Mauricio Alexander Barría Sánchez: Condena sorprendente en Gendarmería

Un exfuncionario de Gendarmería, Mauricio Alexander Barría Sánchez, fue condenado por sus acciones violentas durante un traslado hacia la Fiscalía Local de Punta Arenas, donde debía declarar en relación con cargos de femicidio frustrado y desacato. El incidente, ocurrido el 10 de abril del año pasado, se tornó agresivo cuando Barría intentó arrebatar la pistola a un gendarme que lo custodiaba, lo que llevó a su condena por maltrato de obra y amenazas a funcionarios en ejercicio de sus funciones.
El juez Franco Reyes impuso a Barría dos penas de 61 días cada una, siendo la primera por maltrato a un gendarme, y la segunda por amenazas. A pesar de la gravedad de los cargos, se le otorgó el beneficio de la remisión condicional, lo que significa que estará bajo supervisión durante un año. Esta decisión del tribunal refleja un enfoque rehabilitador, aunque los actos delictivos del exfuncionario siguen generando inquietud en la comunidad.
El suceso se intensificó cuando Barría, ya dentro del furgón de traslado, comenzó a golpear las paredes en un claro estado de agitación. Ante la situación, el sargento a cargo del operativo decidió abrir la puerta del calabozo del vehículo para evaluar el estado emocional del condenado. Sin embargo, esta acción resultó en un forcejeo violento, donde Barría intentó desarmar al gendarme, lo que preocupó gravemente a los demás miembros del equipo de traslado.
Tras ser controlado, Barría no mostró signos de arrepentimiento, ya que continuó lanzando amenazas de muerte a los funcionarios. Incluso, en un momento posterior al incidente, le prometió a uno de ellos que sabía dónde vivía y que lo visitaría cuando estuviera ausente, dejando entrever una amenaza aún más siniestra. Este comportamiento ha sido parte fundamental de la motivación de la Dirección Regional de Gendarmería para presentar una denuncia formal contra Barría.
El nuevo director regional de Gendarmería, Héctor Rodrigo Campusano Yáñez, ha tomado una postura firme al interponer una querella criminal en contra del exfuncionario. Esta acción subraya la importancia de proteger a los miembros de la institución y la integridad de la autoridad en el cumplimiento de sus funciones. La condena de Barría no solo representa justicia para los gendarmes agredidos, sino que también sirve como un recordatorio del riesgo que enfrentan los funcionarios en su labor diaria.
