Manifestación en la Escuela Bernardo O’Higgins: ¿Qué reclaman los docentes?

Una ruidosa manifestación se llevó a cabo en la mañana de ayer en la Escuela Bernardo O’Higgins de Porvenir, donde se agruparon profesores, paradocentes y auxiliares del establecimiento educativo. La jornada escolar se vio interrumpida a las 10:15 horas, cuando se decidió enviar a los alumnos de regreso a sus hogares, acompañados de un comunicado dirigido a sus apoderados. Esta medida se tomó tras constatarse que, a causa de las intensas lluvias del fin de semana, varias salas de clases y pasillos se habían inundado, afectando principalmente a los estudiantes de séptimos básicos, la biblioteca y la plataforma que conecta el gimnasio de la escuela.
La situación se tornó más crítica debido a la falta de pagos a los funcionarios, ya que, a pesar de ser 31 de marzo, no habían recibido sus sueldos por los servicios prestados. Esta combinación de problemas, que abarca tanto las condiciones de infraestructura como la situación salarial, impulsó a los trabajadores a organizar una marcha hacia la Delegación Presidencial de Tierra del Fuego. A pesar de que esperaban realizar su reclamo directamente al director del Slep Magallanes, Jorge Valdés, que se supo luego había viajado a Cerro Sombrero, se reunieron con la delegada Margarita Norambuena, quien los escuchó.
Durante la reunión, los representantes del personal educativo, como Flor Leiva, de los docentes; María José Rivera, de los paradocentes; y Javier Ruiz, de los auxiliares, expusieron una serie de problemáticas que afectan a la escuela. Aparte del tema de los salarios, se denunciaron filtraciones de aguas lluvias en el sector del segundo ciclo básico, la falta de educadores de educación física y la permanente carencia de materiales didácticos. Este panorama revela la precariedad de las condiciones educativas en un establecimiento que debe garantizar un entorno seguro y adecuado para el aprendizaje.
A la hora del mediodía, los educadores se enteraron que el Slep había realizado la transferencia de sus salarios, aunque aún era incierto cuándo se acreditarían los bonos comprometidos. Con esta nueva información, la movilización continuó hacia la oficina local del Slep, donde tampoco encontraron a los representantes regional y local. Sin embargo, esto no detuvo a los manifestantes, quienes continuaron gritando sus demandas y empapelaron una camioneta del servicio educacional con pegatinas que llevaban mensajes sobre las necesidades urgentes del colegio público.
La manifestación de ayer es un reflejo de la situación crítica que atraviesan los trabajadores de la educación en Porvenir y una clara llamada de atención a las autoridades sobre la necesidad de abordar, no solo los pagos atrasados, sino también las falencias estructurales de los establecimientos educativos. Los vecinos y apoderados se unieron a los reclamos, evidenciando la unión de la comunidad en defensa de la educación pública, la cual es fundamental para el desarrollo de las futuras generaciones.
