“Lluvia sólida”: Innovadora tecnología mexicana revoluciona el riego agrícola

Este sistema permite ahorrar hasta un 90% de agua y es ideal para zonas áridas
Un emprendimiento mexicano ha desarrollado una innovadora tecnología de riego conocida como lluvia sólida, que permite ahorrar hasta un 90% de agua en cultivos. Este sistema, basado en poliacrilato de potasio, es biodegradable, no tóxico y tiene una vida útil de siete años, ofreciendo una solución sostenible ante la creciente crisis hídrica.
Cómo funciona la “lluvia sólida”
El ingeniero químico Leonardo Rico, creador y director de Lluvia Sólida, diseñó este método para capturar y almacenar agua en las raíces de las plantas. La técnica consiste en el uso de un polvo blanco similar al azúcar que, al entrar en contacto con el agua, se convierte en un gel capaz de retener la humedad durante meses.
Cada kilo de este compuesto puede absorber hasta 500 litros de agua, lo que permite reducir el desperdicio y garantizar una hidratación eficiente para los cultivos. A diferencia de sistemas de riego tradicionales como el goteo, esta tecnología evita la filtración al subsuelo y la evaporación, optimizando al máximo el uso del recurso hídrico.
Resultados comprobados en cultivos de maíz
La efectividad de la lluvia sólida se comprobó en 2005 en cultivos de maíz en el estado de Jalisco, donde se compararon dos sistemas de riego: uno tradicional con lluvia de temporal, que produjo 600 kilogramos por hectárea, y otro con lluvia sólida, que logró un rendimiento de 10 toneladas por hectárea.
Este método ha demostrado ser ideal para sembrar en zonas áridas y de baja precipitación, así como en terrenos sin acceso a sistemas de riego convencionales. Además, permite almacenar y transportar agua en estado sólido hacia regiones de difícil acceso.
Reconocimiento internacional y expansión del proyecto
Gracias a esta innovadora metodología, Leonardo Rico fue nominado en 2012 al Premio Mundial del Agua, otorgado por el Instituto Internacional del Agua de Estocolmo (SIWI). Hasta la fecha, Lluvia Sólida ha desarrollado 60 proyectos en el extranjero y busca expandirse aún más para contribuir a la lucha contra la escasez hídrica.
Este sistema representa una alternativa eficiente y sostenible para la agricultura, ayudando a mitigar el impacto del cambio climático y garantizando una mejor gestión del agua en el sector agrícola.
