Kidulting: El regreso de las actividades de ocio para adultos

El fenómeno del “kidulting” está resurgiendo con fuerza en diversas ciudades, impulsando a los adultos a redescubrir actividades que antes eran consideradas exclusivas de la infancia. Juegos de mesa, karting, boliche y experiencias retro han comenzado a ganar popularidad entre los adultos, quienes buscan formas alternativas de entretenimiento que les permitan desconectarse de la rutina diaria. A nivel internacional, este movimiento está reconociendo que, contrariamente a lo que se pensaba, crecer no implica necesariamente dejar atrás la diversión y los pasatiempos de la infancia.

Según datos recientes de Rally Kart, una de las empresas líderes en entretenimiento de karting, la mayoría de sus usuarios son jóvenes adultos, especialmente hombres de entre 25 y 35 años. Ricardo Páez, fundador de la empresa, ha observado que el tiempo libre de las personas está cambiando: “Antes era común que juntarse con amigos significara ir a cenar o a un bar. Hoy en día, se busca una experiencia participativa, donde uno puede competir y reírse, creando memorias compartidas”, explica.

Este resurgimiento de actividades como el karting y juegos de mesa no solo se basa en la nostalgia, sino en un nuevo deseo de interacción social. “Lo que está pasando tiene que ver con compartir. Juegos de mesa, carreras de karting y escape rooms requieren la participación activa de todos, obligando a los asistentes a estar presentes y conectados”, menciona Páez. Esta necesidad de conexión y experiencia colectiva ha permitido que espacios de entretenimiento que anteriormente estaban destinados a niños sean ahora un lugar de encuentro para adultos.

Asimismo, la competencia, incluso en un entorno informal, se ha vuelto un motor fundamental de estas experiencias. Un simple desafío entre amigos, como ganar una carrera o lograr el mejor tiempo, se convierte en una razón válida para reunirse y disfrutar de una jornada amena. Este interés por actividades competitivas ha revitalizado no solo el karting, sino también otros pasatiempos como la recolección de álbumes de figuritas y las noches de juegos de mesa, donde la diversión se mezcla con la camaradería.

El auge del “kidulting” refleja un cambio significante en la forma en que los adultos perciben su ocio. “El entretenimiento ha evolucionado hacia una experiencia participativa, donde cada uno busca involucrarse activamente. Con la vida adulta viene una carga de responsabilidades, pero el deseo de disfrutar y pasarlo bien no desaparece”, concluye Ricardo Páez. Al final, parece claro que crecer no necesariamente significa dejar de jugar; por el contrario, puede abrir las puertas a nuevas formas de disfrutar de la vida y mantener viva la esencia de la niñez.

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