Hospital Clínico Magallanes: La Violencia que No se Puede Ignorar

El doctor Paulo Carrasco García, vicepresidente del Consejo Regional de Magallanes del Colegio Médico, ha expresado su preocupación por la creciente violencia en el Hospital Clínico de la región, advirtiendo que la situación ya ha cruzado un umbral crítico. En una entrevista con La Prensa Austral, Carrasco señaló que “ya no son casos aislados y se ha hecho algo un poquito más sistemático”. A medida que los incidentes aumentan, el médico espera que no se produzcan casos realmente graves y reconoce que Magallanes ha llegado tarde a un problema que otras regiones, como La Araucanía y la Metropolitana, han venido enfrentando durante años. Así, con un claro sentido de urgencia, Carrasco insta a tomar medidas prontas ante este fenómeno social que ha comenzado a manifestarse en su región.

Una de las principales demandas del Colegio Médico es la reinstauración de un carabinero con presencia permanente en el Hospital Clínico. Esta solicitud fue formalizada durante una reciente visita del seremi de Seguridad Pública, Ronald López. Carrasco destaca tres razones fundamentales para esta exigencia: la disuasión de posibles actos violentos, la aceleración en los procesos de respuesta judicial y la mejor capacidad de contención por parte de las fuerzas del orden, especialmente en casos donde la violencia podría poner en riesgo la vida de las personas. Aunque el médico es consciente de la escasez de recursos en la región, subraya la importancia de seguir insistiendo en esta solicitud, respaldando su argumento con la experiencia positiva de otras instituciones donde la presencia policial ha contribuido a reducir la violencia hacia los profesionales de la salud.

Otro aspecto preocupante que Carrasco ha identificado son los pacientes internados en el hospital por orden judicial, los cuales no tienen indicación clínica para estar allí. Este fenómeno ha sido respaldado por declaraciones de la directora del Servicio de Salud y el director del hospital, quienes coinciden en que muchos de estos pacientes no deberían estar en el hospital. Carrasco denuncia un “doble juego” donde el sistema judicial impone una carga adicional al sistema sanitario, colocando a personas en un entorno que no es adecuado para su tratamiento. Propone que mientras no haya disponibilidad en la Unidad de Psiquiatría de agudos, estos pacientes no deberían ser ingresados a un sala común, ya que esto no solo pone en riesgo al personal médico, sino también la integridad de los propios pacientes.

En lo que va del año, el hospital ha registrado 21 denuncias formales ante la Fiscalía, según informa Carrasco. Aunque esta cifra refleja una mejora en los canales de denuncia, también señala que, hasta ahora, no se ha reportado ninguna condena derivada de estos casos. El médico expresa su preocupación ante el temor de muchos funcionarios de presentar denuncias por miedo a represalias, ya que la información personal de los trabajadores es fácilmente accesible. Los servicios de urgencias, pediatría y psiquiatría son los más expuestos a esta violencia, y Carrasco hace un llamado a garantizar un ambiente seguro para quienes están al frente de la salud de la población.

Ante la grave situación, el Colegio Médico ha decidido ofrecer respaldo jurídico a sus miembros mediante la Fundación de Asistencia Legal Médica (Calmed), que cuenta con representación regional. La tarea de la representante es acompañar a los médicos en sus declaraciones y ayudar con la carga administrativa, aliviando así un poco la presión que enfrentan como víctimas de violencia laboral. El año pasado se llevó a cabo una capacitación con expertos de Santiago, dirigida a educar a los médicos sobre el procedimiento correcto para realizar denuncias. Carrasco enfatiza que es fundamental que esta problemática no se normalice y que no se convierta en parte de la rutina del trabajo médico, sino que se actúe decididamente para erradicar la violencia en los entornos clínicos.

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