Hidrógeno Verde: El Futuro Energético de Magallanes

La colaboración entre el sector público y privado se ha convertido en una estrategia crucial para mejorar la infraestructura en la región de Magallanes, especialmente en el contexto del desarrollo de la industria del hidrógeno verde. Recientemente, se anunció un convenio inminente entre el Ministerio de Obras Públicas (MOP) y TotalEnergies H2, que marca un avance significativo hacia la implementación de proyectos que no solo buscan satisfacer la creciente demanda energética, sino también fomentar el desarrollo local. Durante una reunión del Pacto Magallanes, destacaron tanto los ministros como los ejecutivos del sector, que la unión de esfuerzos es necesaria para abordar las múltiples brechas existentes en la infraestructura regional, un punto clave señalado por Salvador Harambour, director ejecutivo de H2V Magallanes.
Uno de los desafíos más evidentes en esta iniciativa es la necesidad de mano de obra especializada, ya que se proyecta que cientos de trabajadores de diversas disciplinas serán requeridos para llevar a cabo los ambiciosos proyectos asociados al hidrógeno verde. Harambour enfatizó que la región actualmente no cuenta con la capacidad suficiente para satisfacer esa demanda laboral, lo que hace imperativa la formación de profesionales en áreas como la electricidad, la construcción y otros servicios asociados. Sin embargo, el objetivo es que estos nuevos trabajadores no solo lleguen temporalmente, sino que se establezcan en la región, evitando así el fenómeno de la población itinerante que ya ha generado preocupaciones en otras zonas del país.
En términos del financiamiento y desarrollo de infraestructura, Harambour explicó que el gremio está participando activamente en la planificación y análisis de las brechas, así como en la focalización de esfuerzos para su solución. La firma del convenio entre el MOP y TotalEnergies, previsto para los próximos días, representa un paso importante hacia la formalización de acuerdos específicos que permitirán a las empresas contribuir a mejorar las infraestructuras necesarias para el desarrollo de la industria. Este encadenamiento entre el sector público y privado, según Harambour, es una oportunidad histórica para el país, ya que se busca crear una nueva industria que posicione a Magallanes en el mapa internacional.
Un punto de preocupación que se abordó durante la reunión fue el sistema de evaluación ambiental en Chile, que muchos desarrolladores consideran que podría estar frenando el avance de proyectos comparativamente con países vecinos. A pesar de que este sistema garantiza una evaluación exhaustiva, su complejidad y duración pueden convertirse en desventaja competitiva. Los ejecutivos hicieron hincapié en la necesidad de reformar el Sistema de Evaluación Ambiental, asegurando que continúe garantizando proyectos de calidad, pero también permitiendo que se logren los permisos de manera más eficiente y oportuna.
Finalmente, la construcción de confianza con la comunidad local se destacó como un elemento fundamental para el éxito de los proyectos de hidrógeno verde. La posibilidad de judicialización de proyectos siempre existe, pero se puede mitigar mediante el establecimiento de un diálogo abierto y transparente, donde se aborden las inquietudes de los ciudadanos y se les informe sobre los beneficios que estos proyectos pueden traer. Crear espacios de conversación y fomentar la participación ciudadana son cruciales para conseguir esa ‘licencia social’ que asegure la aceptación de los proyectos, haciendo del desarrollo de la industria del hidrógeno una realidad beneficiosa para todos en Magallanes.
