Hidrógeno verde: Desafíos y Oportunidades en Magallanes

El director ejecutivo de la Asociación H2V Magallanes, Salvador Harambour Palma, se reunió recientemente con los principales medios de comunicación de la región en un encuentro marcado por la sinceridad y la transparencia. Durante más de dos horas, el gremialista expuso los desafíos y dificultades que enfrenta la industria del hidrógeno verde en Magallanes, reconociendo la necesidad de establecer un diálogo abierto con la ciudadanía. Harambour enfatizó que es fundamental escuchar las inquietudes y críticas de la comunidad, ya que muchos aún desconocen los detalles y beneficios potenciales de esta nueva industria.
Uno de los puntos más destacados en la conversación fue el reconocimiento por parte de Harambour de que la falta de comunicación ha sido un error significativo. Afirmó que las percepciones del público, como la creencia de que los beneficios del hidrógeno verde son lejanos, son comprensibles en ausencia de una comunicación clara y efectiva. “La industria tiene un potencial transformador, pero debemos ser proactivos en explicar y dialogar, incluso sobre los desacuerdos. Esto es fundamental para construir un futuro compartido y sostenible”, manifestó.
Durante el encuentro, se abordaron varios temas cruciales, incluyendo los impactos medioambientales, la falta de infraestructura portuaria y las preocupaciones sobre la permisos necesarios para el desarrollo de proyectos. Harambour subrayó que las empresas deben asumir responsabilidades no solo por los beneficios económicos, sino también por las posibles tensiones sociales y ambientales que puedan surgir con la llegada de sus proyectos. “El objetivo es establecer un ambiente de respeto y apertura al diálogo, donde todas las voces cuenten”, indicó.
En cuanto al estado de los proyectos de hidrógeno verde en la región, Harambour compartió que más de 15 iniciativas están en proceso, con tres de ellas ya avanzando en el Servicio de Evaluación de Impacto Ambiental. Destacó que, si solo cuatro de estos proyectos lograran concretarse, Magallanes podría aportar significativamente al Producto Interno Bruto nacional, aumentando su estimación de $4.9 billones a $32 billones. Sin embargo, aclaró que, a pesar de los plazos percibidos como lentos por la ciudadanía, estos desarrollos requieren de un proceso técnico y regulatorio complejo que lleva tiempo.
El impacto en el empleo fue otro tema delicado que Harambour abordó con seriedad, indicando que la construcción de los proyectos requerirá de una mano de obra que supera las capacidades actuales de la región. A pesar de ello, hizo énfasis en el compromiso de las empresas de priorizar la contratación de trabajadores locales. Asimismo, reconoció la necesidad de colaborar con el sistema educativo y los organismos públicos para formar a los técnicos y operarios que se requieren, subrayando que esta es una tarea conjunta de vital importancia para el desarrollo sostenible de Magallanes.
