Falsificación de firmas en informes clínicos: caso Cadi-Umag

La Prensa Austral dio a conocer la semana pasada una querella criminal estampada en contra del Cadi-Umag, presentada por la directora del recinto, Karena Espinoza, por una presunta falsificación de su firma en informes de exámenes clínicos. La noticia fue publicada por La Prensa Austral el pasado viernes 26 de septiembre y la presidenta nacional del Colegio de Tecnólogos Médicos de Chile, Teresa Pino Collipal, aseguró haberse enterado del caso el domingo, en conversación con este medio.
En su pronunciamiento, la presidenta del gremio calificó el caso como de la mayor gravedad: “Hay un daño al paciente que no lo vamos a ver seguramente en el corto plazo.”
Recordó el Decreto Supremo Nº20, que reconoce las competencias de los tecnólogos médicos para ejercer la dirección técnica de los laboratorios y que faculta al profesional para instruir, generar protocolos y asegurar la calidad de los informes médicos. En el caso puntual, dijo, sería este decreto el que se habría vulnerado: “Es una ilegalidad. Nosotros como tecnólogos médicos somos los garantes de que ese examen sea lo que me están pidiendo, de que el resultado sea confiable y que de la base de ese resultado se pueda generar un tratamiento para el paciente, ya sea médico, quirúrgico. Pero eso va a depender de cómo yo realicé la técnica.”
Según la profesional, usar la firma de un tecnólogo médico para validar un informe que no ha sido visto por ese profesional implica una ilegalidad, ya que no hay nadie que asegure que el examen sea lo que pidieron y que se haya realizado con la técnica correspondiente. Subrayó que, según la normativa, solo cuatro profesionales están autorizados para ejercer la dirección técnica de un laboratorio: tecnólogos médicos, bioquímicos, químicos farmacéuticos y médicos con especialidad en laboratorio clínico o anatomía patológica. Además, las comunicaciones del Cadi-Umag indicaron que “la persona que cumple el rol de subrogancia en la dirección es la Vicerrectora Académica de la Umag, Melissa Flores Aguila.”
Para Pino, son errores gravísimos para la salud de la población y deberían abrirse sumarios a nivel interno de las instituciones. Denunció un uso indebido, una alteración de un documento público al ser firmado por alguien que no está presente, y un ejercicio ilegal de la profesión: “Es como si fueras a sacarte una muela y te la saque la secretaria.” Concluyó lamentando lo que este caso significa para la imagen de la institución y advirtiendo que, si se mantiene la distancia con Santiago o con centros grandes, se está perdiendo un polo de desarrollo y aparece lo que llamó una ceguera institucional.
