Desvinculación docente: Descontento en el Magisterio

Tras la reciente información proporcionada por el Servicio Local de Educación (Slep), la comunidad educativa ha expresado su profundo descontento y decepción al enterarse de que 123 docentes no continuarán en sus puestos a partir del año 2026. Este desenlace también afectará a 90 asistentes de la educación, y el Colegio de Profesores ha manifestado su preocupación, destacando que estas desvinculaciones no son solo números en un presupuesto, sino que afectan directamente a la vida laboral y emocional de las personas involucradas. La presidenta regional del Colegio de Profesores, Alicia Aguilante, ha sido clara en su mensaje, sosteniendo que se trata de una situación grave que subraya la vulneración de derechos en el sector educativo, un tema recurrente que, lamentablemente, se ha agudizado con la llegada de la nueva administración.
Aguilante enfatiza que la decepción hacia el gobierno de Gabriel Boric es palpable entre los docentes. “Estamos totalmente decepcionados de este gobierno”, afirmó, resaltando que los temores expresados al inicio de la implementación del Slep en Magallanes se han materializado. Mencionó que las promesas de mejora en la educación pública y la estabilidad laboral de los profesores no se han cumplido, perpetuando un ciclo de incertidumbre y desconfianza hacia los administradores. La presidenta del colegio argumenta que la falta de un compromiso real hacia los docentes y la educación pública se refleja en la ineficacia de los directores de los establecimientos, quienes se ven obligados a seguir directrices impuestas desde instancias más altas.
Una de las críticas más contundentes de Aguilante se centra en la gestión de recursos. La dirección de presupuestos y la Dirección de Educación Pública han señalado que las desvinculaciones se deben a cuestiones financieras, alegando que hay un excedente de horas y que los docentes no pueden continuar. “No hay criterios claros más allá de lo económico”, afirmó Aguilante, quien destacó la falta de comunicación y transparencia en el proceso. Los directores de los establecimientos, según ella, no son los culpables de esta situación, sino meros ejecutores de unas políticas que parecen priorizar la reducción de costos sobre la calidad educativa.
A pocas semanas de culminar el mandato del presidente Boric, el Colegio de Profesores ha acordado solicitar una reunión con el Slep para abordar cada caso de forma individual. La intención es revisar la situación de cada docente afectado y encontrar soluciones que eviten futuras desvinculaciones. Sin embargo, Aguilante también ha manifestado su inquietud ante la falta de un director ejecutivo titular en el Slep, lo que podría complicar aún más la toma de decisiones a nivel local. Esta incertidumbre sobre la dirección del Servicio Local de Educación añade una capa extra de preocupación sobre el futuro de la educación pública en la región.
Finalmente, Aguilante concluye su análisis con un sentido llamado a la acción, insistiendo en que la situación actual podría haber sido evitada si las autoridades escucharan realmente a los profesores. “La educación es un tema que debe ser abordado con seriedad y compromiso; los que toman decisiones deben estar al tanto de la realidad en el aula”, concluyó. Con la expectativa de un diálogo abierto y constructivo, los docentes esperan poder revertir esta situación y trabajar hacia un modelo educativo que priorice la estabilidad y la calidad para todos los involucrados.
