Concurso literario de adultos mayores: premiación y emociones

En un emotivo evento celebrado en el Centro Diurno Referencial Kerrem, se llevó a cabo ayer la ceremonia de premiación de la undécima edición del concurso literario autobiográfico del Servicio Nacional del Adulto Mayor (Senama). La jornada reunió a destacados representantes de la comunidad, incluyendo al coordinador regional de Senama, Nicolás Soto Cárdenas, y al seremi de las Culturas, Luis Navarro Almonacid, quienes destacaron la importancia de fomentar la creación literaria entre las personas mayores, como una forma de preservar sus historias y enriquecer la cultura local.
La gran ganadora del concurso fue María Angélica Soto Montes, procedente de Porvenir, con su conmovedora obra titulada “Querida nana Juana”. En su discurso, María Angélica compartió su profunda conexión con la escritura, revelando que comenzó su carrera literaria tras la partida de un gran amor. “Siempre hay que pensar que los que están arriba nos ayudan”, reflexionó la autora, destacando el poder terapéutico de la escritura en momentos de dolor y pérdida.
La ceremonia también otorgó una primera mención honrosa a Elsa Ruiz Alvarado por su cuento “Mamá”. Visiblemente emocionada, Elsa recordó con cariño a su madre, Rosa, quien falleció en 2024. “Escribí este relato un día en que sentía una profunda tristeza por su partida, y de alguna manera es un homenaje a ella, simbolizando a todas las madres que han dejado una huella en nuestras vidas”, comentó Elsa, haciendo eco de los sentimientos que unen a generaciones a través de la literatura.
La segunda mención honrosa fue otorgada a Carlos Levill Paredes, quien no pudo asistir a la ceremonia, por su obra “Una madre jamás se pierde en la memoria”. Este reconocimiento resalta la relevancia de las historias de vida de las personas mayores, quienes a través de sus palabras dejan un legado invaluable para las futuras generaciones. En total, más de 400 obras de participantes de todo el país serán publicadas en formato digital y también tendrá su versión impresa, permitiendo que sus voces sean escuchadas más allá de la ceremonia.
La ceremonia culminó con una hermosa presentación musical de Karina Contreras, acompañada por Pablo Villarroel, que brindó un momento de alegría y reflexión a los asistentes. A petición de uno de los presentes, Karina deleitó a la audiencia con la emblemática canción “Gracias a la vida” de Violeta Parra, cerrando así un día que celebró la vida, la memoria y el invaluable aporte de las personas mayores a la cultura.
