Atención Primaria de Salud: Crisis y sus Impactos en Magallanes

La crisis vinculada a la implementación de los Programas de Reforzamiento de la Atención Primaria de Salud (Praps) ha alcanzado un nuevo nivel de gravedad tras las declaraciones de la Confederación Nacional de Funcionarios de la Salud Municipal (Confusam) en Magallanes. Alberto Vargas Quilahuilque, su presidente, expresó su profunda preocupación por la situación de más de 200 trabajadores, tanto profesionales como técnicos, quienes aún no pueden reanudar sus funciones debido a la falta de convenios necesarios para su financiación. Este escenario ha puesto en evidencia la ineficiencia del sistema actual, generando incertidumbre tanto en los equipos de salud como en la población a la que se destinan estos programas.
A diferencia del diagnóstico presentado por el alcalde Claudio Radonich, quien sugiere que la responsabilidad recae en la administración del gobierno anterior, Vargas aclara que el problema no es reciente ni se limita a errores administrativos. Según sus afirmaciones, el financiamiento para los Praps fue aprobado en 2025, sin embargo, los mecanismos de transferencias de recursos se mantienen obsoletos. Anualmente, el 70% de los fondos se libera en el primer semestre, mientras que el restante 30% solo llega en octubre, generando una ejecución precaria que limita el desarrollo efectivo de los programas antes del cierre del año presupuestario.
El impacto de esta paralización no solo se encuentra en lo administrativo; la cobertura sanitaria de la comunidad se ve profundamente afectada. Vargas menciona el caso del programa dirigido a adultos mayores autovalentes, que el año pasado atendía a cerca de 850 personas y que, debido a la inacción de este año, no ha podido iniciar sus actividades. El dirigente gremial subraya que muchos funcionarios han mostrado su incertidumbre y descontento, esperando que la operatividad de estos programas comenzara en marzo, y ahora, en abril, siguen sin tener claridad sobre sus próximos pasos.
Más allá de la demora, la Confusam también ha alertado sobre una reducción en la oferta de servicios de salud. Específicamente, el número de programas de refuerzo ha disminuido de 42 a 32, lo que se traduce en menos prestadores de servicios disponibles. La complejidad ha aumentado, ya que las nuevas exigencias para la rendición de gastos y la obligatoriedad de usar el portal de ChileCompra eliminan alternativas de tratos directos que solían facilitar la gestión. La suma de estos factores provoca una crisis insostenible que amenaza la calidad de atención al público.
Finalmente, las preocupaciones de la Confederación se extienden a proyectos críticos contemplados en el Plan Especial de Zonas Extremas, tales como la reposición de los Cesfam en Puerto Natales y la transición del Cecosf Sandra Vargas a Cesfam. Vargas hizo un llamado urgente a las autoridades para acelerar las resoluciones y la firma de acuerdos necesarios, enfatizando que, aunque algunos programas como el Sapu y el Sar continúan operando gracias a financiamientos diferenciados, la mayoría de la red de refuerzo permanece atrapada en la incertidumbre, lo que resulta insostenible tanto para los equipos de salud como para los pacientes.
